Mujer Reina Diosa Hechicera

Archivo para junio, 2012

B·anidad

B quiere reafirmarse, distinguirse de los demás, ser el centro de atención, ser admirado e impresionar a la gente.

Su máximo logro es imponer su pasión que es la de aparentar para conseguir.

B prefiere el grupo ante el que brillar y la actividad que le defienda del riesgo de los tiempos muertos, de la inactividad ante la que siente  un auténtico pánico. Si descansa, lo hace como preámbulo necesario a la siguiente actividad. Si fracasa en algo, rápidamente lo minimiza y tienen en mente un próximo logro más seguro. En sociedad es absolutamente brillante, en equipo es eficaz, en familia responsable  y  con los amigos es servicial, amable y generoso. El leit motiv: mantener la imagen; si para ello hay que competir, mejor: es para lo que ha nacido. Su intención final: todo ha de servir, incluso las amistades, para conseguir sus metas. B es un ejecutor, un conseguidor y un mercantilista. Se vende bien y vende bien todo lo que le rodea.

Cuando algo le descentra y le pone nervioso se vuelve competitivo para mostrarse superior a los demás: se compara con otros en busca de éxito, estatus y prestigio. Es un escalador social para quien es importante la exclusividad, la carrera y el hecho de ser un “triunfador”. B es pragmático, eficiente y orientado a metas; sin embargo, también es calculador y pierde contacto con sus sentimientos bajo la apariencia de ser frío. Se vuelve consciente de su imagen y está muy preocupado por la forma en que los demás lo perciben, por proyectar la imagen adecuada, por decir lo correcto y por presentarse según las expectativas. B es un camaleón social que se adapta sin problemas según el contexto al que se enfrente. A medida que entra en pánico surgen problemas con el compromiso, con la intimidad así como con la deshonestidad y la falsedad. Empieza a impresionar a los demás con sus aires de grandeza siempre tratando de aparentar ser mejor de lo que realmente es. Narcisista y pretencioso; se siente especial, lleno de amor propio inflado y con expectativas grandiosas respecto a el mismo y a su potencial. Se vuelve arrogante y exhibicionista, a medida que despide hostilidad y desprecio por los demás.

Puesto que teme al fracaso y a la humillación, B es su  estado más vulnerable pueden llegar a convertirse en un  explotador y un oportunista capaz de hacer lo que sea para mantenerse arriba, incluso a costa de los demás. Llega a ser vil, inmoral, mentiroso patológico y puede aprovecharse de las demás personas de cualquier modo posible. Lleno de celos, sabotea y traiciona con malicia a la gente apuñalando por la espalda a amigos y colegas y arruinando reputaciones así como relaciones por la sensación de triunfo que ello le proporciona. Y en su último estadio de disfuncionalidad  se torna vengativo y sádico  siempre con la intención de arruinar a los demás .

Las relaciones íntimas  sufren cuando desvía sus sentimientos por medio de la imagen de quien debería ser al ofrecer una máscara que sea del agrado de otros. Para B la conveniencia y la eficacia se convierten en lo más importante. Se concibe a si mismo como una maquina de alto rendimiento cuyo propósito es correr de tarea en tarea, asegurando los resultados antes de llegar a la nueva línea de meta. Para B la vida es una continua batalla, un juego que se juega para ganar.

Para ganar se vuelve hiperactivo, usando sus relaciones principalmente como un trampolin para su beneficio profesional. Sabe jugar muy sucio. En la vanidad disfuncional ganar se convierte en lo único que existe. Y la máscara tras la cual se esconde puede eclipsar por completo su alma. Llega ser amoral, maquiavélico, despiadado, manipulador y falso. Empieza a creerse sus propias mentiras y a entrampar a las personas sin conciencia alguna de ello. Su objetivo es mantener una ilusión de superioridad gracias a la cual siguen teniendo el control sobre sus objetivos.

Su miedo básico es no valer, no tener ningún valor aparte de sus logros, y su deseo básico sentirse valioso, aceptado y deseable.

B fue valorado en su infancia por su hacer más que por su ser, por su conducta más que por el mismo, por sus logros más que por los esfuerzos que hacían para conseguirlos. Vivió como una carrera de obstáculos la consecución del cariño o del reconocimiento y la satisfacción de la simple necesidad de ser tenidos en cuenta. Había que adaptarse a los deseos de papá o mamá para tener una identidad. Y así fué creciendo, creyéndo ser aquello a lo que se adaptaba. Y ésta es precisamente la tragedia de B: no saber quién es en realidad, porque no desarrolló desde que era niño el hábito de contactar con sus propios sentimientos y deseos. Llegó a creer que la mirada del Otro le hacía existir y que los demás sólo podían apreciarle por su actividad y por su imagen. En la loca carrera por agradar y triunfar, es lógico que aparezcan el estrés, la ansiedad y la angustia.

He permitido que los demás se engañen a sí mismos. En ocasiones, no se han preocupado en averiguar quién o qué era yo. En lugar de eso, se inventaban un personaje. Ni me molestaba en discutir con ellos: era obvio que buscaban alguien que no era yo…“.

Pero en su mejor forma cuando no se siente amenazado, inferior o inadecuado B es seguro de sí mismo, se sienten deseable y goza de una alta autoestima; cree en si mismo y en su propio valor. Adaptable, energético, muy atractivo, encantador y popular. Emocionalmente es comprensivo, impresionable y sensible a la vibración del otro. Posee una intuición muy fina en su trato con los demás y los predispone a su favor con pequeñas atenciones verbales, con cálidos elogios o mostrando una consideración enternecedora. Es gregario y necesita gente a su alrededor para sentirse entero, bien y feliz. B es más sensible y refinado, más intuitivo, más entretenido, más dotado y más espiritual que los demás. Tiene temperamento de actor. Debajo de su genuina sociabilidad subyace la necesidad de audiencia y necesita del aprecio y atención de los demás para sacar lo mejor de su propia naturaleza y sentirse vivo.

Es muy ambicioso porque quiere perfeccionarse y ser el mejor.  Sobresale en su faceta creativa más por lo que compite, lucha y trabaja que por su faceta artística en sí y es verdaderamente admirable; Los demás quieren ser como él e imitar sus logros. Es un buen comunicador, motivador y promotor de si mismo; sabe cómo presentar algo en forma aceptable y atractiva. Se acepta a sí mismo, se guía por normas propias, es genuino y auténtico; Es todo lo que parece y aparenta ser. Es modesto y caritativo. Tiene un sentido del humor especial así como un gran corazón. Es noble, amable, generoso y considerado.

Es por eso que a mi la máscara  que llevas de Último Guerrero mega trabajador que está en constante lucha con el mundo me importa menos que nada, a mi me importa el que hay detrás y al que yo veo sin ninguna dificultad. No me culpes por ser una superdotada emocional. Las índigos es lo que tenemos, que no se nos escapa una.


Vacío

Todo es vacío, lúcido, y auto-iluminador;
No hay ejercicio, ni derroche de energía…
Esto es donde el pensamiento nunca llega,
Esto es donde la imaginación no logra medir.

La diferencia entre la depresión y la desesperación consiste en que ésta es estática, mientras aquélla, bajo su laxitud, es un proceso de transformación. La depresión es una opción temporal de aparcar para poder ajustarse mejor a la vida. El proceso tiene su propia dinámica, como el agua, y puedes flotar en su superficie si confías en tu capacidad para flotar. La desesperación es mucho más peligrosa porque se obceca en una posición fija.

La cuestión de vivir en una depresión durante tanto tiempo es que asumes cambios que van más allá de la voluntad consciente. Ésta se interrumpe durante ese tiempo por una buena razón, como un corte de electricidad mientras se te repara el cableado interior.

La depresión en si no puede hacerte daño, sólo lo que hagas con ella puede hacértelo. No son las personas deprimidas las que se vuelven locas, son las que no lo están. Los que experimentan un cortocircuito emocional tienen la posibilidad de revisar el cableado y previenen el inicio de un incendio eléctrico fatal. Las personas que escuchan las instrucciones de la depresión tienen una posibilidad excelente de recuperarse y seguir bien.

Perder el miedo a la depresión es muy liberador porque te permite verla como una forma de entrenarte para la realidad.

La depresión forma parte de la solución del problema no la principal dificultad.

La depresión es cuidar el vacío.

Es renegar de toda una vida de miseria, sinrazón y dolor, es estar en plena metástasis de no soportarmos un segundo más, de no soportar sentimientos arruinados,  esperanzas enquistadas que no son nuestras, expectativas de otros que nos matamos por cumplir. Y en ese empeño con un poco de suerte morimos para ser transmutados. A esa transmutación se la conoce con el nombre de Alquimia porque de plomo denso y sin valor nos convertimos en oro para brillar. Y para transmutarse  hay que vaciarse de ese contenido podrido, antiguo, caduco, absurdo y altamente tóxico, todo ese lastre que arrastramos con nosotros y que los demás se encargaron de encasquetarnos amablemente, etiquetas, definiciones del absurdo que nosotros aceptamos de buen grado porque queremos encajar, queremos que nos quieran porque no podemos vivir sin nuestra cuota mensual de desgarro, porque la idea de que no nos quieran pesa mas que todo y duele mas que nada porque a pesar de nosotros mismos somos incapaces de amarnos si ellos no nos aman.

Unos de los más grandes prejuicios de nuestra sociedad es el hecho de no gustar a nuestro padres y a nuestra propia familia, oímos y se nos inculca desde que tenemos uso de razón que a los hijos se nos quiere porque es así y en función de ese amor se comenten las más grandes atrocidades contra la identidad de las personas. Tambien hay que vaciarse de esa necesidad de gustar a depende quien y es precisamente en aquellos a los que menos gustamos o que francamente nos detestan disfrazándolo convenientemente de amor desinteresado, donde encontramos el veneno y el castigo en el que nos resulta facil reconocernos. Y no me refiero al tan manido mantra de que hay que quererse a uno mismo porque si no los demás no te querran, mucha más gente de la que creemos nos quiere sin necesidad de tener que hacer titánicos esfuerzos porque nos acepten, se trata de no empeñarse en caer bien a aquellos que no nos aman, el que no tiene dentro ni una sola gota de amor malamente puede ofrecerte otra cosa que dolor y prejuicio.

Es la realidad más triste que un ser humano pueda asumir, no gustar a aquellos a los que necesitas, se crea una espiral delirante  de autodestrucción en la que nos vemos incapaces de sobrevivir… Y ahi entra el vacío, ahí es donde el vacío es fundamental para volver a empezar, ahi es donde el vacío se convierte en religión para poder optar a una vida de calidad y no conformarnos con la mediocridad y el absurdo en el que nos hemos acostumbrado a vivir por no conocer otra cosa.

No hay nada que posea una esencia individual y, por tanto,  todo está vacío, sin una realidad independiente. Todo lo que existe está relacionado y es interdependiente, y la aparente pluralidad de individualidades es un carácter ilusorio de nuestra existencia.

La mecánica cuántica explica que esa papelera que veo no es la misma papelera que tu ves y el budismo tibetano tiene un término para explicar esta cualidad de vacío : “Shunyata” lo que significa que la papelera ES precisamente por el hueco que genera no por su forma en si. El budismo también explica como la realidad de cada cual está en cada uno de nuestros cerebros independientemente de las relaciones que establecemos con los demás, hay cerebros con los que se conecta y otros con los que no se conecta, hay ondas alfa que nos calman y ondas omega que nos alteran y las realidades de cada uno nos son impuestas y se convierten en nuestro patrón, en nuestra realidad aprendida. Pero es una realidad  falsa : es la falsedad más grande que la “educación” trata de inculcarnos porque esa misma educación no sabe enseñarnos a ser libres.

Y es ahi cuando un día decidimos crear nuestra propia realidad, a nuestra medida y conveniencia.

Piensa en tus células, en tus sinapsis neuronales en como no te hacía falta ser cuando eras un recién nacido en como no necesitabas ni agradar ni simpatizar ni censurar ni juzgar ni seducir. Cuando eras vacío no eras pero si existías y es ahi donde debemos recomenzar la batalla: en la absoluta certeza de que vaciándonos de contenido nos podemos rellenar de gloria, de nuestra propia gloria, o de nata y fresa si no nos gusta el limón o de  jamón de bellota, o de amor si es lo que esperamos porque nos hemos pasado la vida mendigando atención. O de risas y carcajadas porque hemos echado demasiado de menos ser felices y ya nos lo merecemos.

Yo de relleno me pido cuarto y mitad de deseo, un saquito de amor de más o menos 2 toneladas , un poco de marisco que me pierde, una bandeja de carcajadas surtidas y un bolso de Louis Vuitton lleno de carisma.

Y es todo lo que pido por ser feliz, que  pides tú ?

Y aqui como suena el vacío que según parece no está tan vacío.


Medida y Violencia

Cual es la medida y violencia de cada acción que comenzamos? Si solo se pudiese por un momento adivinar la dimensión  de cada momento y pasarse la vida deseando no fuera el objetivo de nuestras vidas… Sin estar y solo esperando, al gran día, a ese gran hombre, a ese definitivo cambio a mejor, a esa disculpa que nos haría encajar algo más en nuestras propias dudas, esperando siempre que todo cambie, que la gente vuelva, que el mañana no nos duela tanto, que el ayer nos pese menos cada día, esperar que aquel nos diga lo que queremos oír desde que nuestros oídos oyen, que esa alabanza nos remiende el ego, que esa disculpa nos refrende en lo acertado de nuestros pasos y acciones, esperando dependemos de nuestra realidad para sobrevivirnos y es la realidad de los otros la que nos salva de nosotros mismos.

Soy la niña que no quiere comer porque se niega a ser mujer, soy el alma dormida de Jorge Manrique, yo soy la que tenía siempre esperanza, la que lleva las zapatillas desatadas, el pelo enredado al alma y esa que no quiere volver nunca a casa porque no tiene casa, soy la que sin tener casa sueña con un hogar donde descansar y poder ser ella misma, esa misma que acaba siempre rompiéndolo todo cuando teme, soy un 1% que está muy lejos y se entristece hasta el límite recordando lo que pude ser y le fue arrebatado, y siendo mujer me rebelo contra mis caderas y reniego de mi fuerza mi valor y mi poder, y allí arriba me siento sola, igual de sola que  abajo pero arriba siempre hace más frío, y quien quiere estar conmigo está lejos, siempre lejos, a diez mil kilómetros, a trescientos, a 20 centímetros, no importa porque siempre está esquivándome allá adelante, siempre ante mí y siempre distante, y tener que volver a hacerlo yo otra vez y saber que el precio que pago por tener caderas es el de la soledad, la incomprensión, el desamparo y la incertidumbre, y como dice el Tao, no esperemos nada y así todo nos vendrá, no teniendo ni pasado ni futuro, sin tener siquiera identidad… Para qué…?

Recordar una mirada o una palabra que no existieron sino en la imaginación de algún instante incierto entre la realidad y la ignorancia, y vuelvo a ser, la que no cedía para que la respetaran, la que de puro inquieta detiene el tiempo para vivir más, la mujer que siempre fui desde que nací hombre, vuelvo a ser la tierra o uña, espejo en que estas letras se reflejan, soy aquella que no se deja pisar, la que pone medallas  al cobarde en su valor, la que desprecia al que llora, la que se viste de domingo un martes, la que planta cara al destino y se niega a sobrevivir, y sin adaptarme empiezo a vivir un destino que bastante me importa a mí si existe, ¿porqué voy a vivir un destino que está en un futuro que no existe ni me pertenece?… Soy la que mata por placer, la mujer que llora sangre por perderse en otra piel que ya es la suya y siempre lo fue desde que fue embrión, soy la d·evil y violenta hembra que defiende lo suyo arañándoselo a la vida, soy la que nunca espera nada y es siempre invadida, humillada y absorbida…Porque no quiero esperar. Porque no quiero intentar. Porque no quiero seguir…

Soy la mujer que no tiene sueños, que tampoco nunca los tuvo, la descreída de los duendes, la que habla con los muertos y no les pide nada porque no cree en los muertos, soy la hembra de enormes e incomprensibles caderas que gira la cama y engaña a la muerte para no perderte, luchando contra lo obvio y lo hueco, soy la estúpida que anhela y espera siempre sin creer que haya un instante futuro, yo soy la verdad y la vida, yo soy el escudo y el solSoy la niña que se rebela y la mujer que calma la ansiedad en la batalla, a veces cuando nada encaja, y nada suele encajar nunca, me quedo con la sensación de que los dragones dejaron de existir porque nunca existieron, de que yo no existo porque nunca he sido, sensaciones de que la piel no acaba de adaptarse a los huesos, certezas de saber que no pudo ser y aunque se supere siga doliendo cada día la sola idea de volver a esperar, amor que se tuvo por necesidad y necesidades insoportables de las que abusar para defendernos de la insoportable levedad de nuestro desvarío, sentirse alguien en el dolor de alguien, aliviarme el infierno pagando el precio del desamparo, el dolor y la soledad, rendirse a la evidencia de las lágrimas que vuelven a llorar sangre. 

Y en días como hoy solo quiero recordar, que a pesar del miedo la necesidad el hambre y el frío, tú sí querías de verdad estar conmigo…

Te sigo echando de menos en días como hoy, en noches como estas me duele cada uno de los poros de tu bellísima piel, me duele la sola neurona que ha guardado en mí alma tu recuerdo, espero que sigas resistiendo allá  en ese infierno de mierda que en un acto de amor de valor incalculable volviste a hacer tuyo. Y me liberaste para seguir perpetuándome en el vacío de cada día, porque sin ti todo tiene una dimensión extraña, y es extraño que a ti no te espere, que sepa que ahí delante no estás y en cambio sienta la dolorosa certeza de tu presencia incondicional sabiéndote siempre, agarrado a la piel, viviendo en mis ojos… Soy una estúpida por sentirte tan cerca, y en mis sueños solo existes en la medida en que la memoria me lo permite, mi alma, mi vida entera, te doy mi sangre, mi mañana, te doy mi identidad, mi piel y lo que me dolió no lo recuerdo. Soy esa mujer estúpida, intolerante, violenta y vengativa, soy esa niña que tu convertiste en mujer. Y en los sueños que no tengo te perpetuas en la certeza de que el daño que me hacías es lo que me mantiene atada a la vida, atada a tu memoria, atada al odio que siento por cualquiera que se atreva a amarte…

Y sigo malviviendo en el ansia de tu libertad.                                      


Einstein Tenía Razón

Alas.

Tengo alas y planeo el espacio, el interior y el exterior. La verdad, me las traje de una pesadilla que tuve hace mil años cuando vivía en el desierto, y escribía mucho entonces, mucho y muy diferente, porque el desierto es para volver a empezar, pero a mi no me funcionó demasiado la poesía y vivía entre ansioliticos, antidepresivos y mediocridad.

Y aquí mi pesadilla donde me traje las alas :

“Cállate mírame escuchame que te tengo que contar una pesadilla escrita en el libro de los espectros 
Desconcierto en el concierto
Sueño que vuelo y no quiero bajar, un compromiso con mi integridad, muevo montañas nada me detiene o retiene
y no tiene que ser mortal, siento la duda y la curiosidad, miro a mi espalda ahí estan, mis alas, tan blancas tan limpias
puedo pensar que es una pesadilla, mi mente divaga, ya no siento nada ya vuelvo a mi cama.
Despierto, me pierdo en mi miedo, no floto más, pero mi espalda me dice algo más, me miro al espejo no puedo creerlo, mis alas conmigo están, no te lo dije ahora puedo volar, vértigo en mi mundo astral.
La ciencia es medida, pura exactitud, simple iteración, medida es repetición y acción, en esta latitud considerable es la altitud, plenitud de unas neuronas que asimilan mal la adrenalina.
Y caigo me despellejo, no tengo freno y voy a aprender para saber caer.
Y caigo de nuevo y luego me elevo, enfrento mi miedo despego mis pies, y vuelvo a caer”.

Pero tenia vértigo y no pasaba dos palmos del suelo y me harté de despellejarme las rodillas, asi que seguí con mi patética vida esperando que soplaran vientos más favorables.

El 27 de Noviembre de 2007 soplaron. Mi vida ya no era patética, era un infierno, al menos alli me divertía y pasaban cosas y en un sueño lúcido las utilicé para tirar a uno al saco del olvido porque veia que me caía yo y no me daba la gana de tener yo que soportarle el infierno, asi que lo tenia en frente y me giré bruscamente y con las alas pues le aticé, se desequilibró y se cayó. La idea no es mia me la dió Rex de Toy Story 2 cuando le atiza con la cola a no me acuerdo quien porque del miedo que tiene ” ¡¡¡ no quiere verlo, no quiere verlo !!! ” se gira, le da con la cola y le tira por el hueco del ascensor. Asi que yo hice lo mismo, bueno lo mismo no porque yo lo hice consciente y entera y a la próxima vienes y me dices otra vez toda esa sarta de chorradas de vente a vivir conmigo que yo te quiero cuando parece que la única que se ha enterado de que sigues enamorado de tu ex-mujer soy yo.

Y las volvi a aparcar , que empeño el mío en sufrir y vivir al mínimo, bajarme a la avaricia y ser incapaz de respirar todo el aire que me rodea cuando es evidente que hay de sobra y para todo el mundo y es gratis encima.

Ahora vivo en un sótano donde está la habitación de mi cerebro, bueno viví hasta hace unos tres meses que fué entonces cuando empecé a salir a la playa que la tengo enfrente y uno de esos días al abrir la puerta para salir empecé a sentir una brisa muy agradable. Y entonces el aire se puso revoltoso, como yo de revoltosa cuando me aburro aunque es raro que yo me aburra porque a mi me pasan estas cosas de brisas revoltosas que no me dan tiempo de aburrirme, y el aire de agradable pasó a ser agitado, y de agitado pasó a ser francamente molesto y entonces la molestia se convirtió en huracán.

Y subi tan alto que casi no podia ver mi playa. Y giraba en espirales y no pensaba porque no tenia en el cerebro sitio más que para sentir, miedo no tenia pero si un sospecha de que Dios no estaba jugando conmigo a los dados.

Y Eólo se canso de soplar.

Caía.

Abrí mis alas.

Y aterricé.

Ayer me llevé a Max a dar un paseito por el mundo, planeamos sobre París y le traje hasta aqui para que viera donde vivo.